LE QUOTIDIEN
30 de Diciembre de 1955
LAS EXPOSICIONES: DEL PRETE EN VAN RIEL | CINCO PINTORES EN PEUSER
Por Germaine Derbecq
Las exposiciones
Del Prete en Van Riel
Esta muy importante exposición de Del Prete demuestra una vez más la vitalidad pictórica excepcional de este artista. Las tres salas de la galería alcanzan apenas a contener las obras ejecutadas entre 1953 y 1955, que son manchas, abstractas, algunas veces vagamente figurativas.
Del Prete es la virtuosidad por excelencia, capaz de jugar con cualquier nueva tendencia, que asimila instantáneamente, pero su naturaleza impetuosa y espontánea no le permite largas meditaciones. Toma por asalto su cuadro, en una especie de estado de gracia, cercano al de la infancia, lo que le permite guardar una gran frescura en su realización.
De su generación, Del Prete es el único que tuvo, instintivamente, la comprensión de la nueva orientación de la pintura, por la que se interesó desde su primer viaje a Francia, hace unos treinta años. Eso quiere decir que sus intuiciones son exactas y que sabe escucharlas y aprovecharlas.
Cinco pintores en Peuser
En cuanto a estas pinturas, es bastante inútil ponerles una etiqueta figurativa o abstracta. No es esto lo que importa, sino sobre todo de advertir que buscan cada día estar más cerca de ellos mismos, ver siempre más claro, evitar las nuevas trampas.
Ideal Sánchez dio el golpe de efecto necesario. Colores vivos, fondos lisos y contrastes simples contribuyeron a edificar un cuadro armonioso. Y lo que es curioso: no figurativo por el tema, pero realista por su intensa profundidad. Bruno Venier, desconfiando sin dudas de su abundante cromatismo, utiliza muy diestramente los fondos neutros de donde surgirán los valores claros y los colores vivos unidos por un dibujo muy agradablemente decorativo. Barragán logra un cierto poder con las grandes formas estilizadas, dejándose ir hacia los colores intensos. Svaniscini es melódico. Capristo estará tentado a veces de hacerle decir a la pintura más que lo que se le debería pedir. Su color es alegre, sensual, las gamas muy extensas, los ritmos numerosos, una abundancia juvenil que no encontró todavía el camino de la renuncia.
